Imágenes y frases católicas.

viernes, 21 de noviembre de 2014

Murmuraciones.

Murmurar, criticar, malpensar... es un pecado en el que podemos caer fácilmente. Este veneno hijo del padre de la mentira (diablo significa divisor) destruye familias, conduce a la calumnia, e históricamente en las guerras hemos podido comprobar que ha sido utilizado para intentar destruir pueblos enteros.

Martirio de san Esteban. Bernardo Daddi.

Es que difama asesina sin matar. Debemos evitarlo a toda costa. Aquí dejo algunas frases de la Biblia sobre este tema:

-"No repitas nunca lo que se dice, y en nada sufrirás menoscabo. Ni a amigo ni a enemigo cuentes nada, a menos que sea pecado para ti, no lo descubras. Porque te escucharía y se guardaría de ti, y en la ocasión propicia te detestaría. ¿Has oído algo? ¡Quede muerto en ti! ¡Calma, no reventarás!" Eclesiástico: 19, 7.

-"Los pensamientos retorcidos apartan de Dios..." Sabiduría: 1, 3.

-"Por eso, quien pregone calumnias no podrá esconderse, ni evitar la acusación de la justicia." Sabiduría: 1, 8

-"Guardaos, pues, de las murmuraciones inútiles y preservad vuestra lengua de la calumnia; porque no hay confidencia cometida en vano, y la boca calumniadora da muerte al alma." Sabiduría: 1, 11

-"No habléis mal unos de otros, hermanos. El que habla mal de un hermano o juzga a su hermano, habla mal de la Ley; y si juzgas a la Ley, ya no eres un cumplidor de la Ley, sino un juez. Uno sólo es legislador y juez, el que puede salvar o perder. En cambio tú, ¿quién eres para juzgar al prójimo?" Santiago: 4, 11-12.

-" Rechazad, por tanto, toda malicia y todo engaño, hipocresías, envidias y toda clase de maledicencias. 1ª de Pedro: 2, 1.

El grávisimo pecado del juicio gratuito y temerario.

Este tema me preocupa desde hace muchos años. Esos juicios e insultos que a veces se ecuentran en la Iglesia (tanto desde el unltraconservadurimo como del ultraprogresimo, ambos extremos y por lo tando dañinos) y fuera de ella.

Generalmente, estas personas se amparan en que Jesús utiliza a veces palabras duras (expulsión de los mercaderes, ruedas de molino, raza de víboras, etc...) y es cierto.  



"Cristo calma la tempestad". Pintura de Raymond Balze.

Pero recordemos también que era Dios, no tenía pecado y por lo tanto podía hacerlo. ¿Podemos nosotros decir lo mismo? 

Además pudiendo reprender justamente, no era lo habitual, sino que actuaba de manera mansa, pasando por uno de tantos, como dicen las Escrituras.

 Pero... cuando usaba expresiones duras, ¿con quién las utiliza?

Buscad a ver si encontraís estas expresiones contra los pecadores conscientes de sus pecados. NUNCA. 

Los utiliza contra los que rechazan su ayuda salvífica y divina de forma total, obtusa e impenitente. Ayuda que todos necesitamos porque todos pecamos. 

Contra los que piensan que "los malos son siempre los otros" y ellos nunca pecan ni cometen errores. Los que se dedican minuciosamente a buscar el  error en la conducta ajena y no en la propia para lanzarse a la yugular como perros rabiosos. Por cierto, trabajo este, -de buscar errores ajenos- de satanás, el acusador.


 San Miguel. Pintura de Luca Giordano.
Apocalipsis 12, 9-10: Y fue arrojado el gran Dragón, la Serpiente antigua, el llamado Diablo y Satanás, el seductor del mundo entero; fue arrojado a la tierra y sus Ángeles fueron arrojados con él. Oí entonces una fuerte voz que decía en el cielo: «Ahora ya ha llegado la salvación, el poder y el reinado de nuestro Dios y la potestad de su Cristo, porque ha sido arrojado el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba día y noche delante de nuestro Dios".

¿Significa esto que no se puede amonestar? No. De hecho es un deber cristiano la corrección fraterna, a menudo con energía y firmeza pero con caridad, odiando el pecado pero no al pecador, como recomendaban los apóstoles en las cartas del Nuevo Testamento y los Padres de la Iglesia y 2000 y tantos años de Tradición cristiana. 

Tenemos ciertamente, casos como el de san Juan Bautista y otros profetas. Hablaban duro pero igualmente que Jesús, contra los impenitentes orgullosos y extremos, satisfechos de sus maldades y creyendose virtuosos. De todos modos incluso los corazones más duros, si se hacen humildes, hallarán la Misericordia Divina.

Cuidado, mucho cuidado de no poner en desesperación a las almas atormentadas por sus pecados. Tendremos que responder ante Dios por ellas.

El Señor con los pecadores en proceso de conversión (proceso rápido o lento según cada persona) era -y es- dulce manso amable, incluso maternal. Así es Dios. Exodo 34, 6: "Yahveh pasó por delante de él y exclamó: «Yahveh, Yahveh, Dios misericordioso y clemente, tardo a la cólera y rico en amor y fidelidad..."

Imagen del film "María de nazaret". Jesús no condena a la mujer adúltera. La despide diciéndole: "No peques más".

 Recordemos a san Dimas, el primer invitado en el reino de los Cielos. Un ladrón y no es descartable que hasta pudiera ser también un asesino. Se santificó reconociendo en el último momento a Jesús como salvador, confesandose culpable, y con la osadía de pedirle a Cristo un lugar en el Reino. El Señor enternecido, se lo concedió. Nunca es tarde cuando hay arrepentimiento.


  Os aseguro que todos somos pecadores, capaces de lo mejor y de lo peor. No nos engañemos, una persona consciente de sus pecados, nunca puede a lanzarse contra el prójimo, que es "otro yo", necesitado.

IFC.

jueves, 28 de agosto de 2014

El fuego secreto de la madre Teresa.


Fragmentos de el libro: "El fuego secreto de la madre Teresa" del P. Joseph Langford: 

"(...) Nada de tu vida carece de importancia para mí. Te he seguido a lo largo de los años y siempre te he amado, incluso en tus descarríos. Conozco cada uno de tus problemas; estoy al tanto de tus necesidades, de tus temores y de tus preocupaciones. Escucho todas las oraciones que susurras, siempre. Incluso cuando parece que estoy silencioso, actúo en tu vida para bendecirte y protegerte".



"(...) Todo lo que has buscado fuera de mí sólo te ha dejado más vacío, así que no te aferres a las cosas materiales. Sobre todo, no huyas de mi cuando caigas. Ven a mi sin demora. Cuando me entregas tus pecados me confieres la dicha de ser tu Salvador. No hay nada que yo no pueda perdonar y enmendar. Por tanto, ven ahora y descarga tu alma".

San agustín: el Espíritu Santo.

Pintura: "San Agustín y santa Mónica". Ary Schaffer.

Libro "La ciudad de Dios" de San Agustín.

Pintura: "La conversión de san Agustín" de fra Angelico.

Enlace para escuchar audios: http://www.ivoox.com/podcast-ciudad-dios-san-agustin-voz_sq_f1118903_1.html#

domingo, 24 de agosto de 2014

Sobre el vestir.


Me he resistido mucho a escribir esta entrada, pero es necesario. Quiero referirme especialmente a la vestimenta femenina. Una mujer no cristiana puede hacer lo que le venga en gana, porque el cristianismo no es su religión, pero aquella que es creyente tiene que darse cuenta de que no puede vestir de cualquier manera.
Me enfoco en la mujer porque generalmente la moda de los hombres no suele ser de ropas ajustadas o demasiado cortas. Y porque la sexualidad masculina se activa mucho más por la vista que la de la mujer. Y esto no es fe, es ciencia. Cualquier médico, psiquiatra o sexólogo puede afirmarlo sin problemas. No se debe vestir así si eres creyente, la mayoría sé que no os dais cuenta pero, esto no debe ser así, y mucho menos en Misa. Antes no había que decir esto pero se ha normalizado. No hablo de ir tapada hasta las orejas, hablo de vestir con  ropas más holgadas y más modestas.

Y se que muchas pensarán: "bueno es tu problema si tienes la mente sucia". Esta frase se utiliza mucho, pero no tiene sentido. Por supuesto que los hombres tenemos que luchar pero, como decía antes, la sexualidad masculina es visual y se altera muy rápidamente. Además, casi todo lo que hacemos tiene consecuencias en el prójimo y tendremos que responder por ellas, así que intentemos no ser un obstáculo para los demás.
Estas líneas las escribo, no desde creerme mejor que los demás, sino porque soy hombre y soy débil y por lo tanto, también necesito ser ayudado en mi vida espiritual.

Animo especialmente a las mujeres a hacer apostolado sobre estos tema  ya que, habitualmente, cuando los hombres lo hacemos somos tachados de machistas, enfermos y retrógrados.

IFC.