Imágenes y frases católicas.

lunes, 31 de agosto de 2015

Joseph Ratzinger: San José.

 Fragmentos de la homilía del Cardenal Joseph Ratzinger En Roma, el 19 de marzo de 1992.

(...) San José reacciona así: Aquí tienes a tu siervo. Dispón de mí. Coincide su respuesta con la de Isaías en el instante de recibir el llamamiento: Heme aquí, Señor. Envíame (Is 6,8, en relación con 1 Sam 3,8ss). Esa llamada informará su vida entera en adelante. Pero también hay otro texto de la Escritura que viene aquí a propósito: el anuncio que Jesús hace a Pedro cuando le dice: Te llevarán adonde tú no quieras ir (Jn 21,10). José, con su presteza, lo ha hecho regla de su vida: porque se halla preparado para dejarse conducir, aunque la dirección no sea la que él quiere. Su vida entera es una historia de correspondencias de este tipo. 

 Comenzó con el mensaje del ángel sobre el secreto de la maternidad divina de María, el Misterio de la llegada del Mesías. De improviso, la idea que se había hecho de una vida discreta, sencilla y apacible, resulta trastornada cuando se siente incorporado a la aventura de Dios entre los hombres. Al igual que sucediera en el caso de Moisés ante la zarza ardiente, se ha encontrado cara a cara con un misterio del que le toca ser testigo y copartícipe.


Muy pronto ha de saber lo que ello implica: que el nacimiento del Mesías no podrá suceder en Nazaret. Ha de partir para Belén, que es la ciudad de David; pero tampoco será en ella donde suceda: porque los suyos no le acogieron (Jn 1,11). Apunta ya la hora de la Cruz: porque el Señor ha de nacer en las afueras, en un establo. Luego viene, tras la nueva comunicación del ángel, la salida de Egipto, donde ha de correr la suerte de los sin casa y sin patria: refugiados, extranjeros, desarraigados que buscan un lugar donde instalarse con los suyos.

 Volverá, pero sin que hayan terminado los peligros. Más tarde sufrirá la dolorosa experiencia de los tres días durante los que Jesús está perdido (Lc 2,46), esos tres días que son como un presagio de los que mediarán entre la Cruz y la Resurrección: días en los que el Señor ha desaparecido y se siente su vacío.

- (...) Y morirá por fin José sin haber visto manifestarse la misión de Jesús. En su silencio quedarán sepultados todos sus padecimientos y esperanzas. La vida de este hombre no ha sido la del que, pretendiendo realizarse a sí mismo, busca en sí solamente los recursos que necesita para hacer de su vida lo que quiere. Ha sido el hombre que se niega a sí mismo, que se deja llevar adonde no quería. No ha hecho de su vida cosa propia, sino algo para dar.
No se ha guiado por un plan que hubiera concebido su intelecto, y decidido su voluntad, sino que, respondiendo a los deseos de Dios, ha renunciado a su voluntad para entregarse a la de Otro, la voluntad grandiosa del Altísimo. Pero es exactamente en esta íntegra renuncia de sí mismo donde el hombre se descubre. 

 Porque tal es la verdad: que solamente si sabemos perdernos, si nos damos, podremos encontrarnos. Cuando esto sucede, no es nuestra voluntad quien prevalece, sino ésa del Padre a la que Jesús se sometió: No se haga mi voluntad, sino la tuya (Lc 22,42). Y como entonces se cumple lo que decimos en el Padrenuestro: Hágase tu Voluntad en la tierra como en el cielo, es una parte del Cielo lo que hay en la tierra, porque en ésta se hace lo mismo que en el Cielo.


- (...) Fue así la suya una vida marcada por el signo de Abrahán: porque la Historia de Dios entre los hombres, que es la historia de sus elegidos, comienza con la orden que recibiera el padre de la estirpe: Sal de tu tierra para ser un extranjero (Gen 12,1; Heb 9,8ss). Y por haber sido una réplica de la vida de Abrahán, se nos descubre José como una prefiguración de la existencia del cristiano.

viernes, 21 de agosto de 2015

Beato Pio IX. María Reina.


Papa Francisco sobre el amor.

- “¿Que haces por amor?. El amor es concreto. El amor se da. Dios ha comenzado a hablar de amor cuando ha encontrado a su pueblo, ha establecido una alianza con su pueblo… cuánta paciencia ha tenido Dios”.

- “El amor escucha y responde, se hace en el diálogo, en el encuentro. El amor no es ni sordo ni mudo, se comunica, Y de esto sacamos una consecuencia. Si el amor está en los actos, en la comunicación, en no usar el otro, entonces vemos el amor que se sacrifica”.


-  “Si no sirvo a los demás, si le pongo obstáculos, si no lo dejo vivir, ¿qué amor es?”

San Pío X. Fragmentos de la encíclica Pascendi (1907)

Carta encíclica Pascendi. Aunque escrita en 1907, no deja de sorprender su actualidad. Aquí la podeís encontrar completa en la web oficial del vaticano:


- "(...) Jesucristo señaló como primer deber el de guardar con suma vigilancia el depósito tradicional de la santa fe, tanto frente a las novedades profanas del lenguaje como a las contradicciones de una falsa ciencia".

- "(...) el orgullo, que, hallándose como en su propia casa en la doctrina del modernismo, saca de ella toda clase de pábulo y se reviste de todas las formas. Por orgullo conciben de sí tan atrevida confianza, que vienen a tenerse y proponerse a sí mismos como norma de todos los demás. Por orgullo se glorían vanísimamente, como si fueran los únicos poseedores de la ciencia, y dicen, altaneros e infatuados: "No somos como los demás hombres"; y para no ser comparados con los demás, abrazan y sueñan todo género de novedades, por muy absurdas que sean.

"Pues ¿qué no maquinan a trueque de aumentar el número de sus secuaces? En los seminarios y universídades andan a la caza de las cátedras, que convierten poco a poco en cátedras de pestilencia. Aunque sea veladamente, inculcan sus doctrinas predicándolas en los púlpitos de las iglesias; con mayor claridad las publican en sus reuniones y las introducen y realzan en las instituciones sociales. Con su nombre o seudónimos publican libros, periódicos, revistas...."



- (...) la obligación de los libreros católicos de no exponer para la venta los libros prohibidos por el obispo. Y ya que hablamos de los libreros, vigilen los obispos, no sea que por codicia del lucro comercien con malas mercancías. Ciertamente, en los catálogos de algunos se anuncian en gran número los libros de los modernistas, y no con pequeños elogios. Si, pues, tales libreros se niegan a obedecer, los obispos, después de haberles avisado, no vacilen en privarles del título de libreros católicos..."

 - "Entre tanto, venerables hermanos, para vosotros, en cuyo celo y diligencia tenemos puesta la mayor confianza, con toda nuestra alma pedimos la abundancia de luz muy soberana que, en medio de los peligros tan grandes para las almas a causa de los errores que de doquier nos invaden, os ilumine en cuanto os incumbe hacer y para que os entreguéis con enérgica fortaleza a cumplir lo que entendiereis. Asístanos con su virtud Jesucristo, autor y consumador de nuestra fe; y con su auxilio e intercesión asístanos la Virgen Inmaculada, destructora de todas las herejías, mientras Nos, en prenda de nuestra caridad y del divino consuelo en la adversidad, de todo corazón os damos, a vosotros y a vuestro clero y fieles, nuestra bendición apostólica".

sábado, 1 de agosto de 2015

Frases de san Juan Clímaco.

Frases del libro "Escala al Paraiso" de san Juan Clímaco.

 -"Aprestémonos para el buen combate con amor y alegría, sin dejarnos intimidar por nuestros enemigos. Porque ellos ven muy bien, a pesar de no ser vistos por nosotros, la figura de nuestras almas, y si nos vieran acobardados y medrosos, con mayor furia se lanzarían contra nosotros. Por lo tanto, con gran coraje, alcemos nuestras armas contra esos pícaros, que no atacan a los combatientes resueltos".

-"Tú que pretendes juzgar y enmendar al otro, piensa cuan diferente es el juicio de Dios. Recuerda que Judas estaba entre los apóstoles y el ladrón entre los homicidas, y que en un instante se produjo el cambio".

-"No respetes a quien delante de ti habla mal de tu prójimo; antes dile: "Detente, hermano, pues aunque tú no hagas lo que aquél hace, puedes hacer cosas peores. ¿Cómo entonces le vas a condenar? Con esta sola medicina te curarás y curarás al prójimo. No juzguéis si no queréis ser juzgado."

 -"Aunque veas a alguien pecar en el mismo instante de tu muerte, no le juzgues, pues el juicio de Dios es impenetrable para los hombres".

-"Los demonios procuran siempre que pequemos, o que juzguemos los pecados de los demás. El fin es destruir nuestra inocencia".

-"La hesiquia del cuerpo es la disciplina y el estado apacible de las costumbres y de los sentimientos; la hesiquia del alma es la disciplina de los pensamientos y es un espíritu inviolable".

-"El comienzo de la hesiquia es alejarse del ruido, porque el ruido perturba las profundidades del alma. Y su perfección es no temer ninguna inquietud y permanecer insensible".


-"Si una palabra de tu oración te llena de dulzura o de compunción, permanece en ella", pues nuestro ángel guardián está allí, rezando con nosotros.

-"Quien ama a su prójimo no puede soportar a los que hablan mal de él; huye de ellos como del fuego"-

Benedicto XVI. La verdad no admite componendas.


martes, 14 de julio de 2015

Robert Hugh Benson, "La amistad de Cristo".

Fragmentos del recomendable libro "La amistad de Cristo", de Robert Hugh Benson (1871- 1914) anglicano converso al catolicismo: 


-  (...) Nadie, sino el más excelso, podría condescender con el más bajo (...) Por una parte "este hombre recibe a los pecadores", no se limita a enseñarles, sino que come con ellos. Y por otra, no manifiesta ni la más mínima condescendencia con el pecado: "vete y no peques más".

- Promete el Paraíso a un bandido temerario, peligroso y osado: absuelve y elogia el amor de la Magdalena, e incluso, en el momento culminante de la traición, recibe con el más dulce apelativo de todos al taimado, al endurecido Judas que ha vendido a su Maestro por treinta monedas de plata: "Amigo, dice Jesús, a que has venido?" 
Del relato del Evangelio se deduce una nueva lección: no conocemos a Cristo si no somos capaces de encontrarlo en el pecador.


- En la medida que podamos, hemos de hacer algo de lo que Cristo hizo en su amor omnipotente: identificarnos con el pecador, penetrar - a través de la oscuridad y la falta de amor - en la luz y en el amor de Cristo que no le ha abandonado. En resumen, tenemos que querer lo mejor para él y no lo peor (como hace el Señor con nosotros cuando nos perdona los pecados) para perdonar sus ofensas como esperamos que Dios perdone las nuestras. Descubrir a Cristo en el pecador no sólo significa un servicio a Cristo, sino también al pecador.

jueves, 2 de julio de 2015

La prueba de Abraham.

Génesis 22,1-19 es una de esas lecturas que lo que pretenden atacar el cristianismo tachan de "crueles". No los culpo, cuando yo no tenía formación, también me resultaba "difícil". Se trata de la petición - aparente - de Dios a Abraham para que le sacrifique a su hijo Isaac. Finalmente Dios le dice por medio de un Ángel que no lo haga.

Pintura: "El sacrificio de Isaac" de Giambattista Pittoni.

"Juro por mí mismo - oráculo del Señor -: porque has obrado de esa manera y no me has negado a tu hijo único, yo te colmaré de bendiciones y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar. Tus descendientes conquistarán las ciudades de sus enemigos, y por tu descendencia se bendecirán todas las naciones de la tierra, ya que has obedecido mi voz".

No sólo no es una lectura "dura", sino todo lo contrario, es amable y hasta tierna. Porque: 

1. En el mundo antiguo muchos pueblos sacrificaban a sus propios hijos, siendo a veces bebés, dándoles muerte para ganarse el favor de falsos dioses, por ejemplo a Moloc. En cambio Yahveh deja claro que Él bajo ningún concepto permite el sacrificio humano, como si hacían ciertos pueblos vecinos. Este acontecimiento traumático con final feliz dejaría un recuerdo indeleble y permanente en Abraham y posteriormente a los hebreos de que el Dios verdadero nunca aceptaría del sacrificio humano. En esto como en tantas otras cosas, debían ser diferentes a otros pueblos.

 Al final, aparece el carnero, que sacrifica Abraham. El carnero también es figura de Cristo. Aparece con los cuernos enredados en una zarza, así como Jesús tuvo su sagrada cabeza cubierta por una zarza o corona de espinas.

2. Isaac es figura de Jesucristo. El primero carga con la leña subiendo al monte Moria. El segundo sube al Gólgota con el leño de la cruz sobre sus hombros.


Dios conociendo la debilidad del hombre no le pide a Abrahán más que un acto de fe y de entrega, de darse en aquello que más amaba, su hijo, su futuro, la promesa divina de la descendencia. Pero finalmente no pide la vida de su hijo

En cambio, Dios no dudó en entregar a su propio Hijo, el Verbo, al mundo para nuestra salvación. El Padre Celestial nos dio a su Hijo, que es como darlo todo, porque es lo que más amaba. El Hijo lo da todo, su Vida, en obediencia al padre. El Éspíritu Santo es el Amor que los une y desciende a nosotros. Aquí se intuye el misterio Trinitario. Dios se hace hombre y camina entre nosotros. No podemos decir "Dios no nos entiende" porque se hizo uno de nosotros y por amor a nosotros.

No es extraño por lo tanto que Dios nos pida entrega, a fin de cuentas es lo que Él hace. Pedirnos entrega a Él y al prójimo vendría a ser, si se me permite la expresión, cerrar el círculo amoroso de todo lo creado asumido en Dios.

IFC.

viernes, 19 de junio de 2015

Evangelio según San Mateo 6,19-23


Evangelio según San Mateo 6,19-23:  "Jesús dijo a sus discípulos: No acumulen tesoros en la tierra, donde la polilla y la herrumbre los consumen, y los ladrones perforan las paredes y los roban. Acumulen, en cambio, tesoros en el cielo, donde no hay polilla ni herrumbre que los consuma, ni ladrones que perforen y roben. Allí donde esté tu tesoro, estará también tu corazón. La lámpara del cuerpo es el ojo. Si el ojo está sano, todo el cuerpo estará iluminado. Pero si el ojo está enfermo, todo el cuerpo estará en tinieblas. Si la luz que hay en ti se oscurece, ¡cuánta oscuridad habrá!"

Esta es la lectura en la liturgia de hoy. La primera parte es fácil de comprender. Jesucristo nos dice que no nos obsesionemos con los bienes materiales, porque son temporales. Están sujetos al espacio y al tiempo y en la hora de nuestra muerte no nos los vamos a llevar. En cambio, los bienes espirituales si, porque son eternos. Por poner alguno ejemplos: la obediencia a Dios, la fe, las buenas obras, la humildad...

Pitnura de Viktor Vasnetsov.

La segunda parte puede ser mas compleja de entender, ¿qué significa La lámpara del 
cuerpo es el ojo?  ¿Por qué si está enfermo, habrá oscuridad? Hay varias lecturas válidas:

A) Cuando miramos mal. En el mundo de las supersticiones "mal de ojo", echar malas miradas con odio, deseando el mal, murmurando, con envidia o con codicia. Esto sería el ojo enfermo que mira mal contra el hermano y oscurece la propia alma. Por el contrario alegrarse del bien ajeno, incluso buscarlo, orar por los demás, incluso enemigos, ilumina el alma.

B) El hecho de que se aborde el tema después de hablar del tesoro sugiere la idea de ojo bueno como generosidad y ojo malo como tacañería. La persona generosa es luminosa, la persona que no está dispuesta a ayudar o donarse cuando alguien necesita ayuda está en tinieblas. También puede aplicarse al sostenimiento de la Iglesia. Hechos 20, 35:  "En todo os he enseñado que es así, trabajando, como se debe socorrer a los débiles y que hay que tener presentes las palabras del Señor Jesús, que dijo: Mayor felicidad hay en dar que en recibir».


C)  En el Antiguo Testamento se habla de los ojos de Dios son luminosos y escrutan nuestros actos. Por ejemplo, en Eclesiástico 23, 16-20 se dice esto y nos pone en guardia sobre la codicia y el adulterio. Una exhortación a la vigilancia para que, cuando los ojos luminosos de Dios nos miren, encuentren en nuestros ojos la luz interna de nuestra obediencia a Él, a ponernos en sintonía amorosa con el Señor.

IFC.

Del sermón 123 de san Agustín.

Fragmento del sermón 123 de san Agustín.

Es el momento de la oración… Tú haces tus peticiones; la petición ¿no es ya una confesión de tu pobreza? En efecto, dices: “Danos hoy nuestro pan de cada día”. Si tú, pues, pides tu pan cotidiano ¿eres rico o pobre? Y, sin embargo, Cristo no teme decirte: “Dame lo que te he dado. Pues, de hecho ¿qué es lo que has traído al venir al mundo? Todo lo que has encontrado en la creación, lo he creado yo. Tú no has traído nada, y nada te llevarás. ¿Por qué no me das de lo que es mío? Tú nadas en la abundancia y el pobre en la necesidad, pero, remontaos al comienzo de vuestra existencia: los dos habéis nacido completamente desnudos. Incluso tú, has nacido desnudo. Seguidamente has encontrado aquí abajo grandes bienes; pero ¿acaso has traído alguna cosa contigo? Te pido pues eso que te he dado; da y te devolveré. 

Me has tenido por bienhechor; hazme tu deudor, a una tasa muy alta… Me das poco, te devolveré mucho. Me das los bienes de este mundo, te daré los tesoros del cielo.
Me das unas riquezas temporales, te daré las posesiones eternas. Te las entregaré cuando haya tomado posesión de ti”.

martes, 16 de junio de 2015

Cuándo los cristianos somos asesinados... ¿somos menos víctimas?

Es la pregunta que me hago, viendo el silencio internacional ante la matanza y genocidio de cristianos sirios.


Los medios se hacen eco pero no demasiado. No es la primera vez. Todavía colea la polémica con el genocidio de cristianos armenios a principios del siglo XX. Hace pocos mese el papa Francisco lo mencionó y para colmo se enfadaron con él.

Hay que buscar soluciones con los asesinatos en oriente medio. Si los organismos pertinentes no los protegen, serán cómplices de este genocidio. 

El que no se entera es por que no quiere. Sólo con buscar "cristianos en Siria" en  internet aparece la cámara de los horrores fotográficas de las torturas y asesinatos  de estos terroristas extremistas. Fotografías que apenas he podido mirar y que no me atrevo a poner en el blog. Es una vergüenza mundial aberrante lo que está pasando. 

Pintura de Wael Mories.

Oremos por las Víctimas y por sus asesinos, como nos enseñó el Maestro desde la Cruz."Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen" (Lucas 23,34)
Estos terroristas no han comprendido al Dios verdadero: “aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas”. (Mateo 11, 29). 

Un Dios que actúa así no puede ser comprendido por corazones colmados de violencia y soberbia, es necesario pedir al Espíritu Santo la humildad.

Salmo 103, 8-13: "El Señor es bondadoso y compasivo, lento para enojarse y de gran misericordia; no acusa de manera inapelable ni guarda rencor eternamente; no nos trata según nuestros pecados ni nos paga conforme a nuestras culpas. Cuanto se alza el cielo sobre la tierra, así de inmenso es su amor por los que lo temen; cuanto dista el oriente del occidente, así aparta de nosotros nuestros pecados. Como un padre cariñoso con sus hijos, así es cariñoso el Señor con sus fieles".

El falso ídolo del poder por la fuerza y la intimidación terrorista sólo es hojarasca marchita que se lleva el viento y el tiempo... Sólo aquellos que quieran entrar por la puerta estrecha de la humildad llegarán a Dios.

IFC.

viernes, 8 de mayo de 2015

Frases de la bula "Misericordiae Vultus" del Papa Francisco.

Misericordiae Vultus del Papa Francisco:

- "Estamos llamados a vivir de misericordia, porque a nosotros en primer lugar se nos ha aplicado misericordia".


- "Cómo es difícil muchas veces perdonar! Y, sin embargo, el perdón es el instrumento puesto en nuestras frágiles manos para alcanzar la serenidad del corazón. Dejar caer el rencor, la rabia, la violencia y la venganza son condiciones necesarias para vivir felices. Acojamos entonces la exhortación del Apóstol: « No permitan que la noche los sorprenda enojados » (Ef 4,26)".


- "No juzgar y no condenar significa, en positivo, saber percibir lo que de bueno hay en cada persona y no permitir que deba sufrir por nuestro juicio parcial y por nuestra presunción de saberlo todo". 

- "(...) hombres y mujeres que pertenecen a algún grupo criminal, cualquiera que éste sea. Por vuestro bien, os pido cambiar de vida. Os lo pido en el nombre del Hijo de Dios que si bien combate el pecado nunca rechaza a ningún pecador. No caigáis en la terrible trampa de pensar que la vida depende del dinero y que ante él todo el resto se vuelve carente de valor y dignidad. Es solo una ilusión. No llevamos el dinero con nosotros al más allá. El dinero no nos da la verdadera felicidad. La violencia usada para amasar fortunas que escurren sangre no convierte a nadie en poderoso ni inmortal. Para todos, tarde o temprano, llega el juicio de Dios al cual ninguno puede escapar".


- "¡Este es el tiempo oportuno para cambiar de vida! Este es el tiempo para dejarse tocar el corazón. Ante el mal cometido, incluso crímenes graves, es el momento de escuchar el llanto de todas las personas inocentes depredadas de los bienes, la dignidad, los afectos, la vida misma. Permanecer en el camino del mal es sólo fuente de ilusión y de tristeza. La verdadera vida es algo bien distinto. Dios no se cansa de tender la mano. Está dispuesto a escuchar, y también yo lo estoy, al igual que mis hermanos obispos y sacerdotes.


Basta solamente que acojáis la llamada a la conversión y os sometáis a la justicia mientras la Iglesia os ofrece misericordia".

- "Dios va más allá de la justicia con la misericordia y el perdón. Esto no significa restarle valor a la justicia o hacerla superflua, al contrario. Quien se equivoca deberá expiar la pena. Solo que este no es el fin, sino el inicio de la conversión, porque se experimenta la ternura del perdón".

- "Elegida para ser la Madre del Hijo de Dios, María estuvo preparada desde siempre por el amor del Padre para ser Arca de la Alianza entre Dios y los hombres. (...) la misericordia que se extiende « de generación en generación » (Lc 1,50). También nosotros estábamos presentes en aquellas palabras proféticas de la Virgen María".

- "Desde el corazón de la Trinidad, desde la intimidad más profunda del misterio de Dios, brota y corre sin parar el gran río de la misericordia. Esta fuente nunca podrá agotarse, sin importar cuántos sean los que a ella se acerquen. Cada vez que alguien tendrá necesidad podrá venir a ella, porque la misericordia de Dios no tiene fin".

miércoles, 6 de mayo de 2015

Fragmento de la primera encíclica de San Pío X.

San Pío X, E Supremi Apostolatus, primera encíclica de su pontificado. 4 de octubre de 1903.

 ¿A quién se le oculta, Venerables Hermanos, ahora que los hombres se rigen sobre todo por la razón y la libertad, que la enseñanza de la religión es el camino más importante para replantar el reino de Dios en las almas de los hombres? ¡Cuántos son los que odian a Cristo, los que aborrecen a la Iglesia y al Evangelio por ignorancia más que por maldad! De ellos podría decirse con razón: Blasfeman de todo lo que desconocen. Y este hecho se da no sólo entre el pueblo o en la gente sin formación que, por eso, es arrastrada fácilmente al error, sino también en las clases más cultas, e incluso en quienes sobresalen en otros campos por su erudición. Precisamente de aquí procede la falta de fe de muchos. Pues no hay que atribuir la falta de fe a los progresos de la ciencia, sino más bien a la falta de ciencia; de manera que donde mayor es la ignorancia, más evidente es la falta de fe. Por eso Cristo mandó a los Apóstoles: Id y enseñad a todas las gentes. 

Y ahora, para que el trabajo y los desvelos de la enseñanza produzcan los esperados frutos y en todos se forme Cristo, quede bien grabado en la memoria, Venerables Hermanos, que

Ciertamente el Apóstol exhortaba a Timoteo: Arguye, exige, increpa, pero añadía, con toda paciencia. 

 También en esto Cristo nos dio ejemplo: Venid, así leemos que El dijo, venid a mí todos los que trabajáis y estáis cargados y Yo os aliviaré. Entendía por los que trabajaban y estaban cargados no a otros sino a quienes están dominados por el pecado y por el error. ¡Cuánta mansedumbre en aquel divino Maestro! ¡Qué suavidad, qué misericordia con los atormentados! Describió exactamente Su corazón Isaías con estas palabras: Pondré mi espíritu sobre él; no gritará, no hablará fuerte; no romperá la caña cascada, ni apagará la mecha que todavía humea.

 Y es preciso que esta caridad, paciente y benigna se extienda hasta aquellos que nos son hostiles o nos siguen con animosidad. Somos maldecidos y bendecimos, así hablaba Pablo de sí mismo, padecemos persecución y la soportamos; difamados, consolamos. Quizá parecen peores de lo que son. Pues con el trato, con los prejuicios, con los consejos y ejemplos de los demás, y en fin con el mal consejero amor propio se han pasado al campo de los impíos: sin embargo, su voluntad no es tan depravada como incluso ellos pretenden parecer. ¿ Cómo no vamos a esperar que el fuego de la caridad cristiana disipe la oscuridad de las almas y lleve consigo la luz y la paz de Dios ? Quizás tarde algún tiempo el fruto de nuestro trabajo: pero la caridad nunca desfallece, consciente de que Dios no ha prometido el premio a los frutos del trabajo, sino a la voluntad con que éste se realiza.

miércoles, 29 de abril de 2015

Nilo, el Asceta. Fragmentos de su Discurso sobre la oración.

Nilo, el Asceta. Fragmentos de su Discurso sobre la oración:

-"El alma purificada por el cumplimiento de los mandamientos hace que la condición del intelecto se mantenga firme y capaz de recibir el estado deseado".


- "Si Moisés, tratando de acercarse a los arbustos que ardían, no pudo hacerlo hasta tanto no se hubo quitado el calzado de los pies, tú que quieres ver a Aquel que supera todo sentido y todo pensamiento, y conversar con Él, ¿como no te desprenderás de todo pensamiento pasional?".

- "Resiste pacientemente y reza intensamente. Rechaza los ataques de los cuidados y los pensamientos que te turban y te agitan para quitarte la fuerza".

- "Si deseas rezar como se debe, no entristezcas a nadie. De otro modo, correrás en vano".


- "No reces para que tu voluntad sea cumplida, ya que posiblemente no concuerde del todo con la voluntad de Dios. Debes rezar tal como te fuera enseñado, diciendo: Hágase tu voluntad (Mt 9:10) en mí. Y en toda situación pide siempre la misma cosa, que se haga su voluntad. Porque Él quiere el bien y lo que beneficia a tu alma".


- "Qué quieren los Demonios que obre en nosotros? Gula, fornicación, avaricia ira, rencor y todas las otras pasiones, de modo que la mente obnubilada por éstas, no pueda rezar como se debe. Ya que, cuando dominan las pasiones de la parte irracional, no le permiten moverse racionalmente".


-" El que ama a Dios conversa siempre con Él como con un padre, rechazando todo pensamiento pasional".


- "No des forma a la divinidad en ti mismo cuando oras, ni permitas que tu mente reciba la impresión de una forma cualesquiera. Acércate inmaterialmente a lo inmaterial, y comprenderás".

- "Ora convenientemente y sin turbación, salmodiando con inteligencia y con ritmo y serás como un nacido de águila y llevado hacia lo alto".

- "La salmodia pertenece a la sabiduría múltiple; la plegaria es el preludio del conocimiento inmaterial y simple".


- "No quieras que tus cosas vayan como te parece bien a ti, sino como gustan a Dios. En tu oración te encontrarás sin turbación y lleno de gratitud".

- "Bendito sea el intelecto que, en tiempo de oración, se torna inmaterial y se desnuda de todo".



Santa Catalina de Siena, El Diálogo 75.

En la Confesión se realiza la misericordia de Dios.
De el libro "El Dialogo" de Santa Catalina de Siena.

Habla Dios Padre: 
"También recibe el alma de otra manera este bautismo, hablando de un modo figurado, por especial providencia de mi divina caridad. Yo conocía la debilidad y fragilidad del hombre, que le lleva a ofenderme. No que se vea forzado por ella ni por ninguna otra cosa a cometer la culpa, si él no quiere, sino que, como frágil, cae en culpa de pecado mortal, por la que pierde la gracia que recibió en el santo bautismo en virtud de la Sangre. 


Por esto fue necesario que la divina Caridad proveyese a dejarles un bautismo continuo de la Sangre. Este bautismo se recibe con la contrición del corazón y con la santa confesión, hecha, cuando tienen posibilidad de ello, a los pies de mis ministros, que tienen la llave de la Sangre. Esta Sangre es la que la absolución del sacerdote hace deslizar por el semblante del alma.

Si la confesión es imposible, basta la contrición de! corazón. Entonces es la mano de mi clemencia la que os da el fruto de esta preciosa sangre. Mas, pudiendo confesaros, quiero que lo hagáis. Quien pudiendo no la recibe, se ha privado del precio de la Sangre. Es cierto que en el último momento, si el alma la desea y no la puede haber, también la recibirá; pero no haya nadie tan loco que con esta esperanza aguarde a la hora de la muerte para arreglar su vida, porque no está seguro de que, por su obstinación, yo en mi divina justicia, no le diga: "Tú no te acordaste de mí en vida, mientras tuviste tiempo, tampoco yo me acuerdo de ti en la hora de la muerte". Que nadie, pues, se fíe, y si alguien, por su culpa, lo hizo hasta ahora, no dilate hasta última hora el recibir este bautismo de la esperanza en la Sangre. Puedes ver, pues, cómo este bautismo es continuo, en el que el alma debe ser bautizada hasta el final de su vida.


En este bautismo conoce que mi operación (es decir, el tormento de la cruz) fue finita, pero el fruto del tormento que por mí habéis recibido es infinito en virtud de la naturaleza divina, que es infinita, unida con la naturaleza humana, finita, que fue la que sufrió en mí. Verbo, vestido de vuestra humanidad.

Mas porque una naturaleza está unida y amasada con la otra, la Deidad eterna trajo de sí e hizo suya la pena que yo sufrí con tanto fuego de amor. Por esto puede llamarse infinita esta operación, no porque lo sea el sufrimiento actual del cuerpo y el sufrimiento que me proporcionaba el deseo de cumplir vuestra redención (ya que ambas terminaron en la cruz cuando el alma se separó del cuerpo), pero el fruto, que proviene del sufrimiento y del deseo de vuestra salvación, sí es infinito. Por esto lo recibís infinitamente. Si no hubiese sido infinito, no habría sido restaurado todo el género humano: pasados, presentes y venideros. Ni el hombre cuando peca podría levantarse después de su pecado, si no fuera infinito este bautismo de la Sangre que se os ha dado, es decir, si no fuera infinito su fruto.

Esto os manifesté en la apertura de mi costado, donde halláis los secretos del corazón, demostrándoos que os amo mucho más de lo que puedo manifestar con un tormento finito. ¿En qué te he revelado que es infinito? En el bautismo de la Sangre, unido con el fuego de mi caridad, derramada por amor, con el bautismo general, dado a los cristianos y a quienes quieran recibirlo, del agua, unido con la Sangre y con el fuego, en que el alma se amasa con mi Sangre. Para dároslo a entender, quise que del costado saliese sangre y agua."

sábado, 18 de abril de 2015

Purgatorio.

Del Catecismo de la Iglesia Católica:

La purificación final o purgatorio

1030 Los que mueren en la gracia y en la amistad de Dios, pero imperfectamente purificados, aunque están seguros de su eterna salvación, sufren después de su muerte una purificación, a fin de obtener la santidad necesaria para entrar en la alegría del cielo.

1031 La Iglesia llama purgatorio a esta purificación final de los elegidos que es completamente distinta del castigo de los condenados. La Iglesia ha formulado la doctrina de la fe relativa al purgatorio sobre todo en los Concilios de Florencia (cf. DS 1304) y de Trento (cf. DS 1820; 1580). La tradición de la Iglesia, haciendo referencia a ciertos textos de la Escritura (por ejemplo 1 Co 3, 15; 1 P 1, 7) habla de un fuego purificador:
«Respecto a ciertas faltas ligeras, es necesario creer que, antes del juicio, existe un fuego purificador, según lo que afirma Aquel que es la Verdad, al decir que si alguno ha pronunciado una blasfemia contra el Espíritu Santo, esto no le será perdonado ni en este siglo, ni en el futuro (Mt 12, 31). En esta frase podemos entender que algunas faltas pueden ser perdonadas en este siglo, pero otras en el siglo futuro (San Gregorio Magno, Dialogi 4, 41, 3).
1032 Esta enseñanza se apoya también en la práctica de la oración por los difuntos, de la que ya habla la Escritura: "Por eso mandó [Judas Macabeo] hacer este sacrificio expiatorio en favor de los muertos, para que quedaran liberados del pecado" (2 M 12, 46). Desde los primeros tiempos, la Iglesia ha honrado la memoria de los difuntos y ha ofrecido sufragios en su favor, en particular el sacrificio eucarístico (cf. DS 856), para que, una vez purificados, puedan llegar a la visión beatífica de Dios. La Iglesia también recomienda las limosnas, las indulgencias y las obras de penitencia en favor de los difuntos:

«Llevémosles socorros y hagamos su conmemoración. Si los hijos de Job fueron purificados por el sacrificio de su padre (cf. Jb 1, 5), ¿por qué habríamos de dudar de que nuestras ofrendas por los muertos les lleven un cierto consuelo? [...] No dudemos, pues, en socorrer a los que han partido y en ofrecer nuestras plegarias por ellos» (San Juan Crisóstomo, In epistulam I ad Corinthios homilia 41, 5).
1058 La Iglesia ruega para que nadie se pierda: "Jamás permitas [...] Señor, que me separe de ti" (Oración antes de la Comunión, 132: Misal Romano). Si bien es verdad que nadie puede salvarse a sí mismo, también es cierto que "Dios quiere que todos los hombres se salven" (1 Tm 2, 4) y que para Él "todo es posible" (Mt 19, 26).

Modas, ego y vanidad.

“Asimismo oren también las mujeres en traje decente, ataviándose con recato y modestia, o sin superfluidad, y no inmodestamente con los cabellos rizados o ensortijados, ni con oro, o con perlas, o costosos adornos; sino con buenas obras, como corresponde a mujeres que hacen profesión de piedad.” (1 Tim. 2:9-10). 


  El Papa Benedicto XV escribió en su encíclica Sacra Propediem el 6 de Enero, 1921:

 “Uno no puede deplorar suficientemente la ceguera de tantas mujeres de todas las edades y estaciones. Volviéndose tontas y ridículas por el deseo de agradar, no ven hasta qué grado la indecencia de sus vestimentas choca a cada uno de los hombres honestos y ofende a Dios. Anteriormente, la mayoría de ellas se hubiesen azareado por dichas ropas por la falta grave en contra de la modestia Cristiana. Ahora no es suficiente exhibirse en público; no les da miedo entrar en los umbrales de las iglesias, asistir al Santo Sacrificio de la Misa y aún portar el alimento seductor de la pasión vergonzosa al Santo Altar, en donde se recibe al Autor de la Pureza.” 

Pintura "Windflowers" de J. William Waterhouse.

miércoles, 15 de abril de 2015

San Damián de Molokai. Apóstol de los leprosos.


Beato Manuel González García.


Un programa de radio sobre la vida del Beato Manuel González: http://www.ivoox.com/santos-vida-del-beato-manuel-gonzalez-00-audios-mp3_rf_3516341_1.html

Frases del Beato Manuel González

- "...¡Aquellas idas y venidas del desierto, sin más compañía que la pena de dejar su casa, ¿por qué no sentirla?, y el ansia de darse a las almas!
¿De dónde viene Jesús solo? ¿A dónde va? ¿Qué busca? ¡Su Obra!

Pintura: "La llamada de san Juan y san Andrés" de James Tissot.

Está comenzando su conquista del mundo; pero no al estilo nuestro sino al suyo, el que sigue usando en su vida de Hostia oculta y callada. 
¡Conquistador, no matando ni asustando, ni deslumbrando ni coaccionando, sino atrayendo por la humildad y el amor! 
Pasaba Jesús por la orilla del Jordán, buscando entre los grupos de penitentes o sencillos discípulos del Bautista, quien quisiera dejarse atraer por la humildad de su porte y el amor de su mirada...
¡Lo mismo que en el Sagrario! ¡Días y días años y años, en soledad casi absoluta, esperando quien quiera dejarse atraer! ¡Que traza de conquistador, tan distinta y tan opuesta a la usada por los hombres...".


-"¡Que claro estoy viendo estos días por qué el Maestro mandaba con tanta insistencia a sus apóstoles ir "Euntes ergo docete",  (Mt. 28, 19) enseñad, pero no esperando que vengan sino yendo a que oigan".

- "Pero, señores, ¿en qué canon se les manda a los curas tener cara de juez?" 

"Un cura que está sentado todos los días en su confesionario , aunque no acuda nadie (...) resucita la parroquia más muerta que haya en el mundo".

- "Que el sacerdote no tiene horas del sacerdocio, como el empleado las tiene de oficina, es Sacerdote de día y de noche".

- "El día en que mis sacerdotes fueran evangelios vivos andando por las calles, te aseguro que apenas quedaría ni un incrédulo ni un hereje".


- "El Corazón de Jesús no hecha a nadie que quiera vivir en Él y dentro de Él".

- "Olvídate de ti. Fomenta mucho la alegría interior y habla mucho y muy afectuosamente con Él, que está en el Sagrario por ti".

- " El Jesús del Evangelio es el mismo Jesús vivo en la Eucaristía".

«Pido ser enterrado junto a un Sagrario, para que mis huesos, después de muerto, como mi lengua y mi pluma en vida, estén siempre diciendo a los que pasen: ¡Ahí está Jesús! ¡Ahí está! ¡No lo dejéis abandonado!»