Imágenes y frases católicas.

jueves, 28 de agosto de 2014

El fuego secreto de la madre Teresa.


Fragmentos de el libro: "El fuego secreto de la madre Teresa" del P. Joseph Langford: 

"(...) Nada de tu vida carece de importancia para mí. Te he seguido a lo largo de los años y siempre te he amado, incluso en tus descarríos. Conozco cada uno de tus problemas; estoy al tanto de tus necesidades, de tus temores y de tus preocupaciones. Escucho todas las oraciones que susurras, siempre. Incluso cuando parece que estoy silencioso, actúo en tu vida para bendecirte y protegerte".



"(...) Todo lo que has buscado fuera de mí sólo te ha dejado más vacío, así que no te aferres a las cosas materiales. Sobre todo, no huyas de mi cuando caigas. Ven a mi sin demora. Cuando me entregas tus pecados me confieres la dicha de ser tu Salvador. No hay nada que yo no pueda perdonar y enmendar. Por tanto, ven ahora y descarga tu alma".

San agustín: el Espíritu Santo.

Pintura: "San Agustín y santa Mónica". Ary Schaffer.

Libro "La ciudad de Dios" de San Agustín.

Pintura: "La conversión de san Agustín" de fra Angelico.

Enlace para escuchar audios: http://www.ivoox.com/podcast-ciudad-dios-san-agustin-voz_sq_f1118903_1.html#

domingo, 24 de agosto de 2014

Sobre el vestir.


Me he resistido mucho a escribir esta entrada, pero es necesario. Quiero referirme especialmente a la vestimenta femenina. Una mujer no cristiana puede hacer lo que le venga en gana, porque el cristianismo no es su religión, pero aquella que es creyente tiene que darse cuenta de que no puede vestir de cualquier manera.
Me enfoco en la mujer porque generalmente la moda de los hombres no suele ser de ropas ajustadas o demasiado cortas. Y porque la sexualidad masculina se activa mucho más por la vista que la de la mujer. Y esto no es fe, es ciencia. Cualquier médico, psiquiatra o sexólogo puede afirmarlo sin problemas. No se debe vestir así si eres creyente, la mayoría sé que no os dais cuenta pero, esto no debe ser así, y mucho menos en Misa. Antes no había que decir esto pero se ha normalizado. No hablo de ir tapada hasta las orejas, hablo de vestir con  ropas más holgadas y más modestas.

Y se que muchas pensarán: "bueno es tu problema si tienes la mente sucia". Esta frase se utiliza mucho, pero no tiene sentido. Por supuesto que los hombres tenemos que luchar pero, como decía antes, la sexualidad masculina es visual y se altera muy rápidamente. Además, casi todo lo que hacemos tiene consecuencias en el prójimo y tendremos que responder por ellas, así que intentemos no ser un obstáculo para los demás.
Estas líneas las escribo, no desde creerme mejor que los demás, sino porque soy hombre y soy débil y por lo tanto, también necesito ser ayudado en mi vida espiritual.

Animo especialmente a las mujeres a hacer apostolado sobre estos tema  ya que, habitualmente, cuando los hombres lo hacemos somos tachados de machistas, enfermos y retrógrados.

viernes, 2 de agosto de 2013

Un interesante y completo texto sobre el primado de pedro.

Aquí os dejo dos fragmentos del escrito del P. Jean Galot sobre el primado de Pedro como sumo sacerdote de la Nueva Alianza. 

Podéis leer el texto completo aquí: http://www.clerus.org/clerus/dati/2003-04/26-13/02PiSpa.html

 "Y yo te digo que eres Pedro" (Mt 16,18). El nombre Kaipha es otorgado para expresar el nuevo papel, explicado sucintamente: "sobre esta piedra edificaré mi Iglesia". Es el mismo nombre que el del sumo sacerdote del tiempo, Caifás. La identidad entre los dos nombres no puede ser casual; es mucho más intencional que "Simón, hijo de Jonás", pues se trata de un nombre escogido deliberadamente por Jesús. Esa elección evocadora significa que, para Jesús, Simón es ya el sumo sacerdote que desempeñará luego en la Iglesia la función que antes era asignada al sumo sacerdote judío.


El nombre de Caifás concedido a Simón está en sintonía con el marco de la fiesta de la expiación no sólo porque implica una alusión al sumo sacerdote del tiempo, sino porque se relaciona, más fundamentalmente a la piedra fundamental del templo. Se trata de una piedra que sobresalía del suelo del Santo de los Santos y ocupaba el lugar del arca y del propiciatorio, desaparecidos en la destrucción del primer templo. Se había llegado a creer que sobre esta piedra había sido fundado el mundo. En el Santo de los Santos el sumo sacerdote entraba sólo una vez por año, el día de la expiación, para el sacrificio de los perfumes y la aspersión con la sangre de las víctimas.