Imágenes y frases católicas.

sábado, 9 de septiembre de 2017

La verdad sobre el amor.

Hoy en día se ven matrimonios que se separan, por que dicen no sentir la emoción inicial. Pero, es que esto es normal. La  sensación de mariposas en el estómago es una serie de reacciones químicas que ayudan a impulsar la relación al principio, pero luego desaparece. De hecho según algunas posturas científicas tiene que desaparecer, ya que su permanencia puede degenerar en estrés y nerviosismo que daña el sistema nervioso. El problema es que hoy en día lo basamos todo en un sentimentalismo que está haciendo mucho daño. 

Los sentimientos son buenos, el sentimentalismo no. Si basamos el amor en el sentimentalismo jamás tendremos relaciones duraderas. Seremos unos drogadictos que buscan un estímulo en cada relación, para conseguir nuestra dosis de química segregada por nuestro cerebro. Y seremos egoístas que tratan a la otra persona como un objeto o una cosa, no como un ser humano. Y para colmo muchas veces los que mas sufren las consecuencias de divorcios y separaciones son los hijos. Desde luego amar a una persona para siempre, fácil no es, pero estoy seguro de que si es posible. 

Es inevitable, sometidos como estamos al espacio-tiempo que aparezca cansancio o la rutina, aunque claro, hace falta "distraerla" para sobrellevarla. Esto nos afecta incluso en las cosas que más nos apasionan, o en las vocaciones. También el pintor tiene días en los que no puede pintar, o el poeta se cansa a veces de la poesía. Pero sabe que aunque tenga algunos días tediosos no dejará de hacerlo nunca, porque lo lleva en la sangre y en el alma. 

La otra persona no una cosa que está ahí para complacer mis caprichos afectivos. El amor verdadero no es esa violenta montaña rusa sentimental de la que parecen ser tan adictos los amantes de las relaciones tóxicas. De hecho las relaciones tóxicas suelen tener muchos vaivenes emocionales agresivos y muy poco cariño y amor autentico por la otra persona. 

Cuando el amor es sano, al desaparecer esas reacciones químicas naturales, con el tiempo el amor se vuelve más maduro, más sereno, y permanecen el cariño, la atracción y la amistad. Cuando realmente estamos enamorados, no buscamos que la otra persona sea nuestra esclava, al contrario, buscamos favorecerla incluso con sacrificios propios, y nos preocupamos por las situaciones de la otra persona. Y si alguna vez se falla en esto se rectifica, se pide perdón y se empieza de nuevo. 

Si las dos personas piensan así y entran en la lógica de la autodonación que es la verdadera brújula del amor, y con la Gracia de Dios es posible que el matrimonio funcione para siempre. Esta es la base del matrimonio, la fidelidad entre el hombre y la mujer, así como Cristo es fiel a la Iglesia.

IFC.